Con el ritual de purificación y el símbolo de respeto más importante que dan las comunidades indígenas, Luis Miguel Barbosa recibió el bastón de mando.
Una vez que rindió protesta como gobernador constitucional de Puebla en el Congreso del Estado, y de dar un mensaje en el Auditorio Metropolitano ante más de 5 mil personas; en la explanada donde se colocó un templete y fue bañado con pétalos de rosas e incienso, Luis Miguel Barbosa recibió de manos del representante de las 7 etnias originales de Puebla el báculo, que simboliza el poder y la jerarquia de los líderes.
En la ceremonia indígena, Luis Miguel Barbosa aceptó el cargo de gobernante de las comunidades originarias y tendrá que sostener con firmeza y respeto el bastón de mando.
Durante el acto prehispánico en el que estuvo acompañado de su esposa María del Rosario Orozco, de Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación y del diputado federal Gerardo Fernández Noroña, el gobernador Luis Miguel Barbosa, fueron consagrados y recibieron diversas plegarias para que obtenga el talento político, sabiduria y que no se olvide de los pueblos originarios.
La ceremonia estuvo llena de misticismo, danza y canto, pero sobre todo de plegarias para que gobierne con sabiduría de nuestros ancestros.
Una verbena fue la que se vivió durante dos horas, en la que hombres y mujeres de todas las clases sociales participaron en el ritual de purificación.
“Reciba de nuestras manos y a nombre de nuestros pueblos este símbolo que lo guiará, y recuerde que los pueblos indígenas le entregamos nuestra confianza y nuestro compromiso”, señaló el reprdentante de la ceremonia.
Tras recibir el bastón y culminar el discurso de los representantes, la multitud congregada en el lugar, a manera de apoyo, le aplaudió, y en repuesta el gobernador puntualizó que gobernadorá para todos, y porque no los va a defraudar, “este ganso no se cansa, y saben porque no se cansa, porque me canso ganso”.