La obra a la que el Gobierno Municipal de Huixquilucan que encabeza Enrique Vargas otorgó un permiso para demolición y excavación en una zona de reserva ecológica no sólo molestó a los vecinos de la zona de la barranca del Huizachal, sino que generó un movimiento social de firmas en la plataforma Change.org.
La obra a la que el Gobierno Municipal de Huixquilucan que encabeza Enrique Vargas otorgó un permiso para demolición y excavación en una zona de reserva ecológica no sólo molestó a los vecinos de la zona de la barranca del Huizachal, sino que generó un movimiento social de firmas en la plataforma Change.org.
El gobierno municipal en el año 2017 otorgó un permiso DGDUS/SGU/JDL/095/08-11/056/2017 con el que faculta a los propietarios de un terreno ascentado en una zona federal, puedan realizar los trabajos preparatorios para edificar, generó multiples quejas de los vecinos en contra del alcalde panista de la demarcación.
Esto ahora ha generado una petición en la plataforma ‘Change.org’ para evitar la edificación en esta zona, pero que avaló el Gobierno Municipal panista.
Todo comenzó con un polémico otorgamiento sobre concesiones de construcción en Áreas Naturales Protegidas en territorio de otra administración municipal. Pero ello no quedó ahí, la situación se agravó cuando en julio de 2017, los trabajadores de la constructora beneficiada por la concesión otorgada por el gobierno de Huixquilucan, rompieron una tubería de agua potable por un fallo en el uso de una retroexcavadora.
Dicha fuga no fue contenida sino hasta un día después, por lo que la Comisión de Aguas del Estado de México (Caem) tuvo que atender el caso.
Vecinos afectados señalaron que era evidente que las empresas constructoras no contaban con los planos del predio, pues, de lo contrario, no hubieran perforado el subsuelo de una manera tan irresponsable, pese a sus manifestaciones y señalamientos previos a la excavación; prueba de ello es que trabajadores rompieron el tubo, lo que ocasionó que se desperdiciaran miles de litros de agua.
A su vez, los inconformes exigieron una sanción para la empresa responsable de los trabajos, así como un informe al alcalde, Enrique Vargas del Villar, sobre la situación ocurrida. De igual forma, demandaron a la administración municipal hacer público el estudio de impacto ambiental que tiene la zona (mismo que sigue sin ser publicado), razón por la cual solicitaron la intervención de organismos ambientalistas nacionales e internacionales, para que se sumen en defensa de zonas verdes de Huixquilucan, depredadas por millonarias inmobiliarias en complicidad con el actual alcalde.
Uno de estos recursos fue, precisamente, acudir a la plataforma ‘Change.org’ amén de informar a la ciudadanía y al mundo sobre lo ocurrido. Los ciudadanos inconformes buscan reunir las firmas necesarias para lograr insertar presión en la actual administración municipal, la única responsable de poder frenar o revocar estos permisos y obras.