Por mayoría el Congreso del Estado aprobó reforma a Ley de Transporte en la cual le permiten a choferes de taxis ejecutivos operar con licencia convencional.
Arturo Cravioto
Sin embargo, los legisladores acordaron que los operadores de unidades de taxis como Uber y Cabify, tendrán que pasar pruebas de confianza como exámenes toxicológicos y sicométricos, además que, al igual que la Ley anterior, tendrán que realizar el cobro de manera electrónica, ya sea por tarjeta de crédito o que se implemente la tarjeta de prepago.
Otra modificación es que, en caso de que “la autoridad competente lo considere”, se podrá monitorear el recorrido y ubicaciones de los choferes en caso de que surja alguna emergencia o incurran en algún delito.
Luego de que la minuta de la reforma fuera cambiada de lugar, hasta el final de la orden del día y al llegar la discusión, los legisladores aprobaran un receso de dos horas, en lo general la nueva Ley fue aprobada por 31 votos a favor, dos en contra de Socorro Quezada y Julián Peña y la abstención de Pablo Fernández del Campo, más la excusa del diputado Juan Carlos Natale quien anunció lo propio al reconocer ser socio de la empresa Uber.
En lo particular, el diputado del PAN, Pablo Montiel reservó los artículos en controversia, los cuales fueron modificados en relación con la propuesta original del gobierno estatal, en la cual figuró el uso de licencia mercantil para todos los operadores de taxis de la entidad.
Sin embargo, la modificación para que los operadores del sistema ejecutivo, puedan trabajar con licencia convencional, les pone como requisito el someterse a pruebas de confianza y certificarse en equidad de género.
En lo particular, la modificación al Artículo 45, donde se estipulaba el uso de licencia mercantil y fuera cambiado por licencia de chófer, fue aprobado con 27 votos a favor, 6 en contra de los diputados Socorro Quezada del PRD, el independiente Julián peña, los del PT Lizeth Sánchez y Mariano Hernández, el panista Sergio Moreno Valle y el propio presidente de la Comisión de Transporte, Julián Rendón.
Previo a la votación en este punto, la legisladora del PRD, Socorro Quezada tomó la tribuna para señalar que “fueron dos muertas” lo que tuvo que pagar la sociedad poblana para que la reforma, enviada por el gobernador, pudiera poner candados de seguridad para los usuarios del transporte ejecutivo.
“Sería lamentable que, nuevamente se legislar por presiones de una empresa transnacional, ojalá no se quite la sustancia de la reforma que era garantizarnos la seguridad que ésta sociedad nos había quitado a las mujeres”.
La respuesta del diputado panista Pablo Montiel, quien propuso las modificaciones a la iniciativa del Ejecutivo estatal, fue expresar sentirse satisfecho de que haya continuado el debate y no se haya quedado en lo que se discutió en comisiones.
“Hoy con más cerebros pudimos hallar puntos de coincidencia cuyo resultado es una Ley que aborda la seguridad”.
Al final, el pleno votó por mayoría a favor de las reservas y modificaciones por lo que la iniciativa quedó similar a la Ley anterior.
Sin embargo, en entrevista posterior a la sesión, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Jorge Aguilar Chedraui, a pregunta expresa de la prensa, negó que el Congreso haya cedido ante la presión de la empresa Uber al asegurar que lo aprobado y modificado, fue producto del cabildeo y trabajo de los legisladores y las distintas fracciones parlamentarias.