Alertan sobre riesgos viales y falta de formalidad; buscan recurso legal para evitar la formalización de estos mecanismos
Por: Alberto Dzib
La Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) en el Estado de México llamó al Congreso local a replantear la regulación de los mototaxis, incorporada en la Ley de Movilidad y Seguridad Vial aprobada en 2024, al advertir que su operación no garantiza condiciones mínimas de seguridad ni abona a la formalización del transporte público.
El delegado estatal de la Canapat, Odilón López Nava, subrayó que este tipo de vehículos no cumple con estándares técnicos internacionales, no es apto para ciudades densamente pobladas como las del Valle de México y zona oriente de la entidad, y tampoco puede acceder a seguros para pasajeros.
“Quiero ver que una aseguradora le dé el seguro de pasajero a un mototaxi, no lo hay, por las condiciones naturales del vehículo”, afirmó López Nava al considerar que su inclusión en la ley responde más a presiones políticas que a criterios técnicos o de seguridad vial.
El representante del transporte concesionado cuestionó que se exija al transporte formal cumplir con regulaciones, pagos y condiciones operativas, mientras los mototaxis puedan ofrecer servicio sin sujetarse a las mismas obligaciones.
“Todos, para que haya un progreso, necesitamos estar en la formalidad, y el mototaxi pues incrementa la informalidad, que es muy frágil y por eso quedan presos de la inseguridad, de la delincuencia organizada”, expresó.
También llamó a los legisladores a evaluar con mayor rigor el tipo de transporte que se autoriza en el estado y a reflexionar sobre las implicaciones reales de lo que aprueban en el Congreso.
Odilón López reconoció que en comunidades alejadas del estado puede analizarse qué tipo de vehículo es adecuado para garantizar movilidad, pero insistió en que los mototaxis no deben considerarse opción para zonas metropolitanas que requieren soluciones integrales, seguras y sustentadas en un modelo de transporte moderno.
En ese sentido, pidió a los legisladores revisar modelos de transporte como los implementados en la Ciudad de México, donde se priorizan rutas seguras y vehículos diseñados para transporte público, con subsidios y estándares técnicos definidos.
El líder transportista advirtió además que no existe certeza sobre el número de mototaxis en operación, ni registro confiable, lo cual complica cualquier intento de control y vigilancia.
Estimó que existen más de dos millones de motocicletas registradas en medios de comunicación, pero el número real podría triplicar esa cifra, además de que señaló que persisten prácticas de corrupción en el Registro Público del Transporte, lo que impide una regulación efectiva.
Popuso transparentar este sistema y establecer controles más rigurosos para todos los tipos de vehículos que presten servicio público de transporte e indicó que el sector que representa analiza opciones legales para impugnar la regulación vigente y reiteró que la inclusión de los mototaxis no corresponde con los principios de desarrollo y modernización que requiere el Estado de México.
Alberto Dzib