Tras la emboscada que dejó cinco elementos de la Guardia Civil sin vida en el municipio de Nahuatzen, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó que la corporación estatal fue reforzada con mil rifles de asalto de alto poder, entregados mediante un convenio con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
El mandatario estatal señaló que el fortalecimiento del armamento forma parte de las acciones para mejorar las capacidades operativas de la Guardia Civil ante los retos de seguridad que enfrenta la entidad.
“Se reforzó el armamento con un convenio con Sedena, donde mil rifles de asalto de alto poder fueron entregados a la Guardia Civil”, afirmó.
La declaración se dio en el contexto de la investigación por el ataque ocurrido el pasado 10 de junio en la comunidad de La Mojonera, en Nahuatzen, donde un grupo armado emboscó a elementos estatales, provocando la muerte de cinco policías y dejando varios heridos.
Ramírez Bedolla aseguró que las investigaciones continúan y reiteró que existe coordinación permanente con el Gobierno de México para ubicar a los responsables de la agresión.
En ese sentido, destacó la intervención directa del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien, dijo, se comunicó con él el mismo día de los hechos para coordinar esfuerzos entre las autoridades estatales y federales.
El gobernador también actualizó el estado de salud de los policías lesionados en la emboscada. Informó que uno de ellos ya fue dado de alta, mientras que otros cuatro permanecen hospitalizados; tres se encuentran fuera de peligro y uno más continúa en terapia intensiva.
Asimismo, indicó que el Gobierno del Estado mantiene apoyo para los agentes heridos y para las familias de los policías fallecidos mediante seguros de vida y respaldo en los gastos funerarios.