Con la presencia de más de 150 delegaciones internacionales y más de 200 mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV inició oficialmente su Pontificado en una misa solemne en la que recibió el Anillo del Pescador y el palio, símbolos del poder pontificio.
Entre los asistentes destacó el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien saludó al pontífice al comienzo de la misa, así como una nutrida representación española encabezada por el rey Felipe VI y la reina Letizia. Los monarcas ocuparon un lugar destacado junto al altar, tal como ocurrió durante el funeral del papa Francisco el pasado 26 de abril.
Los reyes de España compartieron espacio con los príncipes Alberto y Charlene de Mónaco, la reina Máxima de Holanda, los grandes duques de Luxemburgo y la delegación de Emiratos Árabes. En filas posteriores se ubicaron otros representantes españoles, como las vicepresidentas María Jesús Montero y Yolanda Díaz, el ministro Félix Bolaños y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
La ceremonia fue un mensaje de unidad y apertura internacional para este nuevo papado, que inicia bajo la mirada atenta del mundo entero.