El conflicto en Medio Oriente acaba de dar un giro peligroso. Israel lanzó un ataque de gran escala contra Irán, en lo que calificó como un intento por frenar la carrera nuclear del régimen iraní.
Los medios estatales de Irán confirmaron que tres de sus generales de mayor rango murieron durante la ofensiva, que también impactó bases militares y sitios estratégicos en todo el país. Según las fuerzas israelíes, participaron 200 aviones de guerra y se lanzaron cientos de bombas contra más de 100 objetivos.
Como respuesta, Teherán activó su ofensiva aérea con drones, los cuales fueron interceptados por el sistema de defensa israelí. El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que estos ataques “seguirán todos los días que sean necesarios”.
Las repercusiones ya se sienten en el mundo. El precio del petróleo subió más de 5% tras la noticia, lo que podría impactar directamente la economía global.
Este nuevo episodio revive las tensiones entre ambos países, justo en un momento en el que Estados Unidos, bajo el gobierno de Donald Trump, intentaba retomar negociaciones nucleares con Irán. Sin embargo, tras la escalada, el propio Trump advirtió en redes que “el tiempo se está acabando para Irán”.