La iniciativa, impulsada por la senadora Olga Patricia Sosa Ruíz de Tamaulipas, marca un hito en la lucha por la igualdad de género en México.
Ian Arriaga
Con 113 votos a favor y solo uno en contra, el Senado de la República aprobó una histórica reforma que reconoce el término “Presidenta” en la Constitución, visibilizando así la representación de las mujeres en los más altos cargos públicos. La iniciativa, impulsada por la senadora Olga Patricia Sosa Ruíz de Tamaulipas, marca un hito en la lucha por la igualdad de género en México.
Durante la sesión, la senadora Sosa destacó que esta reforma reivindica una demanda histórica de las mujeres mexicanas, quienes durante 200 años y 65 presidentes varones, estuvieron ausentes del lenguaje constitucional. “Hoy se cumple el sueño de ver a una mujer, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, como la primera Presidenta de la República, visibilizada y reconocida en la Constitución”, afirmó.
La reforma, que modifica 28 artículos de la Carta Magna, fue aprobada por unanimidad en las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, y responde tanto a compromisos internacionales como a los avances de la cuarta transformación hacia la igualdad sustantiva. “Lo que no se nombra no existe, y lo que se nombra, existe. Este es un paso firme hacia una democracia real y representativa”, añadió Sosa.
La senadora también resaltó que en 2018, México alcanzó por primera vez la paridad de género en el Congreso de la Unión, pasando de la exclusión a una inclusión efectiva que ha permitido la representación equitativa en los espacios de poder.
En cumplimiento con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la reforma refuta los sesgos lingüísticos que históricamente han excluido a las mujeres. Citando a la Real Academia Española, Sosa recordó que el término “Presidenta” ha sido reconocido desde el siglo XV y forma parte del diccionario académico desde 1803.
El dictamen ahora se turnará a la Cámara de Diputados para continuar con el trámite legislativo. Esta reforma no solo visibiliza el liderazgo femenino, sino que también simboliza un avance significativo hacia una mayor equidad y transformación en México.