#OpiniónYAnálisis por #RaúlMandujano
Raúl Mandujano
Recordarán aquel 15 de septiembre de 2024: intentaron matar a Donald Trump, en Palm Beach. Ryan Wesley, el autor del ataque, intentó apuñalarse con un bolígrafo en el cuello durante su juicio. Hace unos días fue sentenciado a cadena perpetua.
Y ahora otra vez, curiosamente frente a la prensa de todo el mundo. El mismo Trump reveló que el sicario actuó motivado por el “odio” de los cristianos. Ha sufrido al menos 5 ataques, ocurridos en momentos desfavorecedores para su trabajo. Pareciera como si lo planeara para victimizarse.
Pero, lo más interesante no es entender la doctrina de Trump, sino ese fanatismo que se está haciendo muy frecuente. Julio César Jasso, por ejemplo, el asesino de Teotihuacán era un fanático que planeó la matanza de la pirámide de la Luna, precisamente el 20 de abril, una fecha que conmemora el nacimiento de Hitler en 1889, o el día en qué Eric Harris y Dylan Klebold mataron en 1999 a 13 estudiantes y profesores en Columbine.
No es una locura. Es todo un contexto ideológico y lo adquieren los niños y niñas en páginas con contenidos adictivos a la violencia. En España, por ejemplo, una nación históricamente sacudida por el terrorismo, en 2025 detectaron 3 mil 208 páginas con materiales extremistas, cuyos contenidos propagan material de grupos anarquistas para reclutar a niños, y no precisamente como miembros, sino como ejecutores de su ideología. Es menos complicado.
Francisco Coria, del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado español señala que: “muchos gobiernos pueden combatir el terrorismo digital que afecta a nuestros niños, pero prefieren usar la tecnología para espiar a enemigos a su causa”.
Si adaptamos lo señalado por Francisco Coria al contexto mexicano, ¡ojo! es sólo un “supongando”, nada más, y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, creada en 2024, más que enfocarse en una política de servicio público, fuera un oscuro mecanismo de vigilancia y espionaje de enemigos políticos, entonces no habríamos entendido nada.
Lo que creo es que estamos en un momento crucial para detectar y dar de bajar páginas terroristas, extremistas o violentas, pero también para crear una asignatura escolar sobre el uso inteligente de redes sociales e involucrar a los papás y mamás porque, nos toca.
Nos toca escuchar, pelear juntos sus batallas y dejar en la basura esas aberrantes frases de: “tus problemas no son nada comparados con los míos”, “yo sé lo que es mejor para ti”, “ya se te pasará”… Los padres de familia, los docentes, muchos somos ignorantes al respecto, aunque crean que no es así… Mi X @raulmandujano