El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, promovió varios de los programas de combate a la pobreza que su Gobierno ha elaborado, presentándolos como una solución de fondo al robo de combustible, también conocido como huachicol.
El Gobierno del mandatario ha impulsado una cruzada contra el robo del combustible en México, que dice le cuesta al país 60.000 millones de pesos anuales.
Entre los programas se encuentran una pensión para adultos mayores de 60 años de 2.550 pesos bimestrales; subsidios para el campo por medio de precios de garantía a cultivos como el maíz y el frijol, becas de 3.600 pesos mensuales para jóvenes que quieran capacitarse en un trabajo como aprendices o becarios; créditos de 6.000 pesos sin intereses bajo el esquema de tandas y becas para los estudiantes de universidad y preparatoria de 2.400 pesos mensuales y de 1.600 bimestrales para niños de primaria de zonas en pobreza.
“El propósito es que cada familia pobre tenga un ingreso de siete u ocho mil pesos mensuales con todos esos programas; así es como vamos a enfrentar este flagelo, esta práctica inmoral, ilegal, peligrosa del huachicoleo: dando opción a la gente, dando alternativas”, dijo López Obrador.