Gerardo García
Al menos cinco mil hectáreas de bosque ya fueron devastadas por las bandas de talamontes que operan en la zona.
Toluca, México.- Pese a que a principios de marzo se instaló un filtro de revisión para evitar la tala clandestina en Santa Martha, Ocuilan, comuneros de San Juan Atzingo, recriminaron que si bien bajó la devastación en la zona un 60 por ciento, en otros puntos, creció un 100 por ciento.
Lo anterior al evaluar que los operativos contra la tala no son constantes ni efectivos, porque los taladores desmontan sus aserraderos cuando llegan los elementos de los tres niveles en los dispositivos y después los vuelven a montar.
Jorge López, uno de los comuneros aseguró que cuando se llevan a cabo los dispositivos hay fuga de información que permite a los dueños de los aserraderos desmontar estos sitios y a los talamontes, irse.
En la comunidad contabilizaban hasta hace unos años alrededor de 15 mil hectáreas de bosques, de las cuales al menos cinco mil ya fueron devastadas por las bandas de talamontes que operan en la zona.