El hallazgo de la joven de 20 años conmocionó a la comunidad de San Felipe Santiago, que pide mayor seguridad y acciones inmediatas a las autoridades.
Por: Berenice León
La comunidad de Jiquipilco se encuentra consternada tras confirmarse la muerte de Yoselin, una joven de 20 años que había sido reportada como desaparecida el pasado 23 de agosto. Su cuerpo fue localizado el miércoles 27 de agosto en un terreno de la comunidad de San Felipe Santiago, a escasos metros de su domicilio y con huellas de violencia, lo que desató indignación y un fuerte reclamo de justicia.
De acuerdo con sus familiares, Yoselin salió de su casa el sábado para encontrarse con su pareja sentimental, pero ya no regresó. Tras varios días sin noticias, se emitió un reporte de desaparición y se emprendió una búsqueda en la zona. El desenlace ocurrió en las calles 20 de Noviembre y Juan Rayón, donde autoridades confirmaron el hallazgo.
Elementos de la Policía Municipal y de la Secretaría de Seguridad estatal acudieron a resguardar el lugar, en tanto que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México inició la carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio, con el objetivo de esclarecer el crimen y dar con los responsables.
La noticia generó un fuerte impacto entre la población, pues Yoselin deja a una hija pequeña que ya había perdido a su padre años atrás.
Esta doble ausencia familiar ha conmovido profundamente a la comunidad y ha intensificado el reclamo de justicia y mayor protección para las mujeres del municipio.
La comunidad ha dirigido su exigencia al presidente municipal, Antonio Escobar Félix, y a la gobernadora, Delfina Gómez Álvarez, para que impulsen acciones urgentes que permitan frenar la violencia en la región y evitar que casos como el de Yoselin queden impunes.
Colectivos feministas en la región también se sumaron al llamado, recordando que la violencia contra las mujeres en el Estado de México mantiene cifras preocupantes.
Señalaron que cada feminicidio no solo representa una vida arrebatada, sino también una herida abierta en la comunidad: “No queremos más nombres en las estadísticas, queremos garantías de seguridad y justicia para todas”, expresaron.
La exigencia por Yoselin se ha convertido en un clamor colectivo que busca no solo castigo para los responsables, sino también un compromiso real de las autoridades para erradicar la violencia de género en la demarcación.