Retiran árboles infestados y aplican medidas de control biológico para proteger una de las principales reservas forestales del norte del Estado de México
Por: Berenice León
Autoridades estatales y municipales iniciaron los trabajos de saneamiento forestal en el Cerro Xocotépetl, ante la presencia de una plaga de gusano descortezador que amenaza con deteriorar de forma severa esta importante reserva natural. El objetivo principal de esta intervención es proteger las más de 600 hectáreas de bosque que conforman esta montaña, considerada un emblema ambiental de la región norte del Estado de México.
De acuerdo con reportes de Probosque y la dirección de Ecología de Jocotitlán, la plaga ha afectado al menos 20 hectáreas del ecosistema. El gusano descortezador (Dendroctonus mexicanus) perfora la corteza de los pinos, comprometiendo su sistema de savia y provocando su muerte en cuestión de semanas.
Este fenómeno, que ha ido en aumento en distintas regiones del estado por factores como la sequía y el estrés hídrico, representa también un riesgo adicional en temporada de incendios, al incrementar la cantidad de materia seca en el bosque.
El plan de acción contempla el retiro controlado de más de 3 mil metros cúbicos de madera infectada, previamente delimitada mediante estudios técnicos que identificaron los polígonos más afectados. Para esta tarea se cuenta con brigadas integradas por técnicos forestales y personal capacitado por Probosque, quienes también han comenzado a colocar trampas con feromonas que interrumpen el ciclo reproductivo del insecto.
Además del saneamiento, las autoridades implementarán un programa de restauración ecológica, y y se prevé la reforestación inmediata de las zonas intervenidas, con una meta de siete árboles nuevos plantados por cada ejemplar retirado.
En esta etapa se privilegiará el uso de especies nativas, como el pino Moctezuma, para asegurar una recuperación más rápida y efectiva del ecosistema.
El Cerro Xocotépetl, también conocido como cerro de Jocotitlán, es una zona forestal de gran valor ambiental que contribuye a la captación de agua, la regulación climática local y la conservación de biodiversidad. Ante la gravedad de la plaga, autoridades municipales han exhortado a la población a mantenerse informada y a colaborar en las labores de protección, evitando prácticas como la tala clandestina o la quema de residuos, que podrían agravar la situación.