El caso se suma a incidentes similares reportados en escuelas de Hidalgo, Sonora, Nuevo León, Baja California y recientemente en el Estado de México, así como a nivel internacional en Chile y Perú
Atenea Rojas
Una nueva ola de amenazas de presuntos tiroteos en planteles educativos ha encendido las alertas en distintas entidades del país, luego de que en el CBTis 26 de Oaxaca fuera localizado un mensaje en el baño de hombres advirtiendo un supuesto ataque, situación que derivó en el desalojo inmediato de estudiantes, docentes y personal administrativo.
El caso se suma a incidentes similares reportados en escuelas de Tepojaco, Hidalgo; Ciudad Obregón y Empalme, Sonora, tres más en bachilleratos de Nuevo León, 18 registrados en Baja California y recientemente en el Estado de México, donde durante esta semana se contabilizaron al menos tres amenazas en centros escolares.
Entre los hechos más recientes en territorio mexiquense destaca una protesta y bloqueo vial frente a la Escuela Secundaria Técnica No. 161 “Víctor Bravo”, en Coacalco, tras difundirse una presunta amenaza de tiroteo. Asimismo, la Universidad Autónoma del Estado de México suspendió clases presenciales en la Facultad de Lenguas y en la Preparatoria 5 “Ángel María Garibay”, luego de detectarse mensajes intimidatorios, lo que activó protocolos de seguridad e investigaciones de la Fiscalía estatal.
En algunos casos del país, autoridades escolares han señalado que detrás de estas amenazas podría encontrarse un reto viral difundido en TikTok, identificado como “Tiroteo mañana”, mediante el cual jóvenes replican mensajes falsos para generar miedo o suspensión de clases.
Este fenómeno no se limita a México. Reportes similares se han documentado en países como Chile, Paraguay, Colombia, Venezuela, Argentina y Perú, donde instituciones educativas también han reforzado medidas preventivas ante mensajes difundidos en redes sociales.
Aunque hasta el momento no se han concretado agresiones reales vinculadas con esta tendencia, autoridades y especialistas advierten que se trata de una conducta grave que moviliza cuerpos de seguridad, genera pánico entre familias y altera la actividad escolar.
Ante este panorama, padres de familia y comunidades educativas han llamado a vigilar el contenido que consumen menores de edad en plataformas digitales, mientras en el Estado de México se ha solicitado reforzar programas preventivos como “Mochila de Paz”, orientado a detectar riesgos y fortalecer entornos escolares seguros.