#OpiniónYAnálisis por #RaúlMandujano
Raúl Mandujano Serrano
Miren, mientras que unos cierran filas para proteger al gobernador de Sinaloa, al senador y socios culichis, señalados por Estados Unidos como narcos, de acuerdo al testimonio de “los chapitos” y “el Mayo” Zambada, y a muy poco de llamar a los mexicanos a defender la soberanía contra massiosare, el extraño enemigo, en Sinaloa, su gente, las verdaderas víctimas de la violencia, los que no están detrás de alguna curul, hacen una carnita asada en la calle para celebrar la salida de esos mártires nacionales.
Así que, con una buena arrachera en la tortilla, existen señales que no debemos perder de vista. Primero, mostramos la imagen de un México protector de una compleja soberanía con “A”, que antepone a posibles delincuentes y debilita las relaciones con Estados Unidos, a unos meses de iniciar las negociaciones del TMEC.
Ahora, debemos recordar que las acusaciones se desprenden de declaraciones de míticos narcos mexicanos, que fueron detenidos más por ser leyendas del crimen que, por existir pruebas irrefutables, en algunos casos. Es decir, fueron dichos que no alteraron a políticos, por lo que no hubo peros para ser extraditados a petición de los EU.
Tercero, la celebración del verdadero pueblo de Sinaloa ante la licencia de esos políticos de Badiraguato, tierra del “Chapo Guzmán”, debería ser evidencia suficiente para comprender que las víctimas de esa guerra, en aquel Estado, y del dolor que sienten, tienen nombres y apellidos, y un vergonzoso “no pasa nada”, no es la respuesta que esperan los ciudadanos.
Y, por último, no es contra Morena, aunque muchos así lo vean, es contra una mafia que se infiltró y enquistó en el gobierno, y que desde ahí opera.
Estoy de acuerdo en que ningún país puede intervenir en la forma de gobierno de otro, por muy malo y malvado que este sea, pero eso es un tema político e ideológico. Los mexicanos vivimos diariamente con “el Jesús en la boca”, sin comprender las cifras alegres de disminución de la violencia en México, por eso, que “caigan grandes cabezas” criminales, es la mejor percepción de seguridad que necesitan los mexicanos.
Ciertamente México no debe juzgar sin pruebas, pero esas pruebas las tiene Estados Unidos, aquí, aquí los de Badiraguato son blancas palomas… Mi X @raulmandujano