“Cuando los spots no alcanzan”
Por: Ricardo Joya
La inercia política me ganó en esta ocasión y quisiera compartir la reflexión “cuando los spots no alcanzan” o cuando el modelo de comunicación se agota…
Hasta qué punto –aún con las tecnologías con las que contamos-, tenemos la posibilidad de saber qué ocurrirá mañana… quién no quisiera saber qué sucederá para prepararse lo mejor posible ante lo que venga…
En esta ocasión la incertidumbre en torno a la política empieza despejarse… ayer renunció José Antonio Meade Kuribreña, a la secretaría de hacienda y crédito público, para registrarse como precandidato del partido revolucionario institucional… incluso delineó su proyecto político… desde la propia secretaría de hacienda y crédito público…
Pero más allá de las formas, el hecho es que la incertidumbre en ese partido empieza a despejarse…
Sin embargo, como expresó la semana pasada el especialista en prospectiva e integrante del sistema nacional de investigadores, Tomás Miklos: “La única verdad del futuro es que será diferente” …
Pero ¿qué tan diferente será cuando tenemos un modelo de comunicación, desde la política, que no ha logrado generar confianza en la ciudadanía y, por el contrario, coloca a los partidos políticos –todos- en la desaprobación de los ciudadanos y cuando no han logrado atraer a las nuevas generaciones?…
En la sede el instituto de administración pública del estado de México (IAPEM), el doctor Miklos no habló de política, pero yo trato de atar sus conceptos a ese entorno, porque en los siguientes meses tendremos más de 55.6 millones de spots para “conocer” (entrecomillo “conocer”) a quienes aspiren a cargos de elección popular, en el que destaca –naturalmente- la presidencia de la república… y quien gane, podrá decidir –en gran medida- lo que ocurra en este país entre 2018 y 2024…
Miklos enfatizó el riesgo de pretender que el futuro sea la continuidad del pasado y subrayó que es necesario el rompimiento de paradigmas, trascendiendo visiones de corto plazo…
Actualmente, en los tiempos de la post-normalidad, los sistemas son complejos, inciertos, de perspectiva múltiples y de comportamientos que pueden ser caóticos…
Por ello, me animo a proponer que las formas de comunicar en el proceso electoral de 2018 se modifiquen, porque deberemos analizar –de las candidatas y los candidatos- su preparación, visión, experiencia y sensibilidad para adaptarse a los nuevos entornos que ya vivimos y -sobre todo- para establecer las bases de un nuevo desarrollo para el país que alcance a todos los sectores y atienda las necesidades, cada vez más complejas…
Un mensaje de 20 o 30 segundos no alcanza para conocer la esencia de una candidata o un candidato…
Sería más enriquecedor escuchar, leer y ver entrevistas de profundidad -no acordadas, sino genuinamente periodísticas, y debates reales entre las y los aspirantes…
Contenidos donde se aprecie la esencia personal, profesional, política y hasta moral, de quienes aspiran a gobernar…
Por eso afirmo que los spots no alcanzan, porque generalmente son superficiales y breves… tampoco serán suficientes “debates” acartonados que no provocan mayor interés, y acción, entre la ciudadanía… y mucho menos en las nuevas generaciones…
El reto será de los ciudadanos para que conozcamos y valoremos con detalle, a quién le otorgaremos nuestro voto…