Como parte del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, conmemorado el 15 de febrero, IMSS-Bienestar Hidalgo hace un llamado a la población para fortalecer la detección temprana de esta enfermedad.

Pachuca de Soto, Hidalgo.- Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señalan que cada año se diagnostican aproximadamente 400 mil niñas, niños y adolescentes de entre 0 y 19 años con dicho padecimiento.
La médica especialista, Carmen Margarita Jiménez Carrión, detalló que los tipos de cáncer infantil más comunes incluyen leucemias (cáncer en la sangre), linfomas (trastornos del sistema linfático), cáncer cerebral y tumores sólidos como el neuroblastoma y el tumor de Wilms.
Los síntomas del cáncer infantil pueden manifestarse en distintas partes del cuerpo, por lo que es fundamental que madres, padres, cuidadores y personal de salud estén atentos a los signos.
Entre los síntomas más consistentes se encuentran dolor de cabeza persistente en la niña o el niño, así como presencia de un reflejo blanco en los ojos y puntitos rojos en la piel.
También se pueden presentar sangrados nasales y en encías sin causa aparente; aparición de moretones sin explicación; masas palpables, que se conocen coloquialmente como “bolitas” en el cuerpo, junto con dolor de cabeza localizado y persistente.
Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental acudir lo antes posible a la Unidad de Salud para una evaluación médica. IMSS-Bienestar ofrece atención gratuita a la población sin seguridad social.
“El médico de primer contacto, es decir, del Primer Nivel de Atención, juega un papel clave en la sospecha inicial del cáncer infantil. Ellos evalúan el caso y, de ser necesario, el paciente es referido a una unidad especializada, ya que solo un oncólogo puede confirmar el diagnóstico tras realizar los estudios correspondientes”, señaló Jiménez Carrión.
En los países desarrollados, la tasa de curación del cáncer infantil puede alcanzar hasta un 80 por ciento.
Sin embargo, en países donde el acceso a diagnóstico y tratamiento es más limitado, la tasa de supervivencia es menor, por lo que la detección oportuna es clave para mejorar los pronósticos, subrayó la especialista.
La detección temprana puede marcar la diferencia en la vida de niñas, niños y adolescentes; con ello se les podrá atender puntual y adecuadamente.