El candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Alberto Jiménez Merino, sentenció que la “ética pública” será una exigencia durante su gobierno, dejando en claro que nadie estará por encima de la ley, en caso de cometer actos de corrupción.
Lo anterior se desprende luego de firmar el manifiesto de Ética Partidaria del PRI, donde también se compromete a la obligatoriedad de presentar sus declaraciones patrimonial, intereses, y el ultimo ejercicio fiscal, además de someterse a las pruebas de integridad y confianza que sean necesarias.
Señaló que una primera tarea que asumirá, una vez que asuma el cargo de gobernador, será garantizar la correcta aplicación de recursos públicos para la solución de problemáticas.
Insistió que nada, ni nadie, estará por encima de la ley, ya que todos sus funcionarios deberán demostrar que en Puebla hay las condiciones de disminuir los índices de corrupción y aquellos que se cometan, serán castigados conforme a las reformas legales actuales.