La cuenta oficial de Bandemia en redes sociales informó que, por recomendación de Protección Civil y debido a una supuesta venta irregular de boletos, se restringió el acceso a personas
Ian Arriaga
La primera edición del Festival Bandemia, que se desarrollaba el pasado 2 de agosto en la Sala Urbana de Naucalpan, fue suspendida abruptamente antes de concluir, luego de que se presentaran problemas relacionados con el acceso y la seguridad del público.
Bandemia, un proyecto que se gestó durante cuatro años y que en 2021 celebró su primer evento presencial tras un periodo de promoción virtual de bandas emergentes, prometía una experiencia musical única con artistas como Macario Martínez, Juan Cirerol, Belafonte Sensacional, y otras agrupaciones emergentes como El Ruido Inmersivo de los Sueños y Ven y Mira.
La cita comenzó a las 11:00 horas, con una capacidad acordada de 2,500 personas — aunque la Sala Urbana tiene un aforo oficial de aproximadamente 3,500 — y transcurrió sin contratiempos visibles hasta cerca de las 17:00 horas, cuando la organización pidió a los asistentes respetar las medidas de seguridad para evitar accidentes causados por el movimiento de las vallas que separaban al público del escenario.
Sin embargo, a partir de las 20:30 horas, la cuenta oficial de Bandemia en redes sociales informó que, por recomendación de Protección Civil y debido a una supuesta venta irregular de boletos, se restringió el acceso a personas que aún querían entrar al recinto, generando molestia entre quienes habían comprado entradas y no pudieron ingresar.
Los organizadores aclararon que quienes no lograron acceder recibirían la devolución del costo de sus boletos, pero esta medida no mitigó la inconformidad del público presente, que se enfrentó a medidas de seguridad consideradas violentas.
Testigos denunciaron que personal de seguridad de la Sala Urbana tomó acciones represivas, incluyendo el uso de extintores y el cierre de puertas, impidiendo la evacuación y provocando desorden y confrontaciones. Algunos asistentes narraron en redes sociales episodios de agresión física por parte del personal de seguridad.
En respuesta, Bandemia se deslindó de las agresiones y señaló que las medidas las implementó el staff de la Sala Urbana sin consultar a los organizadores. Además, negaron que hubiera una sobreventa de boletos, asegurando que el aforo contratado era de 2,500 personas y que nunca se excedió.
El festival, que había evolucionado desde un evento con sólo 40 asistentes en 2021 a una propuesta ambiciosa para consolidar la escena musical emergente, cierra esta primera edición con un sabor amargo y con la promesa de analizar lo ocurrido para evitar futuros incidentes.