La jornada estuvo marcada por una comunicación abierta y constructiva, donde la comunidad estudiantil presentó sus inquietudes y demandas clave.
Redacción IKAM
En un hito histórico para la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la comunidad estudiantil de la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán entregó oficialmente las instalaciones del plantel a la Dra. Martha Patricia Zarza Delgado, rectora de la institución. Este gesto simboliza un paso significativo hacia adelante en el camino de la transformación universitaria, caracterizado por un diálogo horizontal, respetuoso y directo.
Durante el encuentro, la Dra. Zarza Delgado destacó la importancia del momento, subrayando el papel crucial de los estudiantes como impulsores del cambio democrático dentro de la universidad.
La jornada estuvo marcada por una comunicación abierta y constructiva, donde la comunidad estudiantil presentó sus inquietudes y demandas clave. Entre estas se incluyen la descentralización de la vida universitaria, la digitalización de trámites administrativos, mejoras en la movilidad dentro del campus, fortalecimiento de becas y apoyos estudiantiles, así como la expansión de la infraestructura académica y cultural.
Además, se discutieron iniciativas para fortalecer la licenciatura de Medicina con un enfoque en la incidencia social regional, colaborando estrechamente con áreas afines como Enfermería y Nutrición. También se abordó la seguridad en el plantel, proponiendo medidas como el resguardo perimetral para garantizar un entorno seguro para todos los miembros de la comunidad universitaria.
La Dra. Zarza Delgado reafirmó su compromiso de ser una rectora presente y comprometida con las necesidades de los estudiantes.
Uno de los momentos más emotivos fue el compromiso de crear un mural conmemorativo junto a los estudiantes, un símbolo de reconocimiento al movimiento estudiantil y a la lucha por los derechos universitarios. Este mural marcará el inicio de un proceso colectivo de construcción de memoria y sentido de pertenencia.
Finalmente, la comunidad estudiantil manifestó su disposición para mantener un diálogo continuo con la rectora, enfatizando que este proceso de transformación universitaria debe ser inclusivo y participativo.
Esta entrega simbólica de las instalaciones representa no solo un cambio físico, sino también un compromiso renovado con los valores de la comunidad universitaria y el desarrollo académico integral.