Acompañó el proceder de la FGR vs Jovita Vargas
En entrevista con medios de comunicación, el gobernador del estado de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, aseguró que “ya se le está acabando el tiempo a los jueces corruptos del Poder Judicial federal”, esto con relación a los hechos que fueron denunciados por la Fiscalía General de la República (FGR) a mitad de semana.
En sus redes sociales, la FGR expuso que “es escandalosa la protección que le ha brindado la jueza Jovita Vargas Alarcón al exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo”, y es que el exfuncionario debía comparecer ante las autoridades el pasado 9 de mayo, hecho que no sucedió. Sin embargo, la jueza lo registró como comparecido y además le otorgó una nueva audiencia para dentro de tres meses, lo cual fue tachado por la Fiscalía como “parcial y dilatorio”. Por ello, presentaron una denuncia penal en contra de Jovita Vargas.
En ese sentido, el jefe del Ejecutivo estatal recordó que por varios años han llevado desde su gobierno una investigación acerca del tema del fraude cometido por Aureoles Conejo a raíz de la construcción de una serie de cuarteles y el desfalco de más de 3 mil 500 millones de pesos, y acompañó el actuar de la FGR, al tiempo que señaló que calificó los actos de la jueza como una defensa “ilegal, corrupta y desvergonzada”, e invitó a la población a votar en las elecciones del Poder Judicial para darle un giro a tal situación.
“Ya el tiempo se les está acabando a los corruptos del Poder Judicial Federal; hay elección el 1ro de junio. Ya se van los corruptos del Poder Judicial Federal, y por eso le pedimos a la gente, al pueblo, a los ciudadanos, que acudan a votar el 1ro de junio porque esto es indignante, y a todas luces, en la cara del pueblo, cometen este tipo de arbitrariedades; injusticias, y ya hay que poner un <<hasta aquí>>. Por eso la elección del 1ro de junio es una gran oportunidad para el pueblo mexicano y de Michoacán, de votar por sus juezas, jueces; magistradas, magistrados; ministras y ministros”, apuntó.
Ramírez Bedolla añadió que los jueces federales “se han acostumbrado a no darle cuentas a nadie”, y es “evidente la corrupción”.