Éste 3 de mayo el oficio y la fe se fusionan, aunque dentro de la religión católica se distingue como el Día de la Santa Cruz, a nivel popular también se le conoce como el Día del Albañil y es que más que otro sector, quienes se dedican a éste oficio, acuden cada año en éste día a las iglesias para bendecir las cruces que suelen colocar al iniciar una obra.
Como se ha vuelto tradición en ésta fecha, la Catedral de la capital mexiquense, fue una de las iglesias con mayor afluencia de la región del Valle de Toluca en su misa del medio día, donde mujeres cuyos esposos o familias se dedican a la construcción y los propios albañiles acudieron con cruces generalmente blancas, adornadas con listones de colores y flores como muestra de su devoción.
A decir de algunos, el Día de la Cruz, es el momento en el que pueden agradecer con fe, contar con trabajo para el sustento de sus familias o pedir que éste llegue, pero principalmente que durante el desarrollo de su actividad cuenten con la protección divina que les permita ir cada día de regreso a sus hogares.
– “Pus es el día del albañil, y por eso venimos, la obligación de nosotros es venir a bendecir una crucecita, claro, si tenemos trabajo y si no, no”.
– “Pues a nosotros nos mandaron a echarle su agua bendita, que la vengamos a bendecir”.
– “Es por bendecir la casa, primero por la construcción y después por la casa”.
– “Nosotros somos albañiles y cuando empezamos una obra, por lo regular siempre ponemos la cruz, a hoy que es día de la cruz, hay que venir a bendecirlas y darle sus florecitas en agradecimiento de que dios nos presta la vida”.
Y con motivo de celebración por la labor de los albañiles, quienes siguen ésta creencia coinciden en que después de la bendición de la cruz, no puede faltar una comida en familia o entre compañeros de obra; lo recurrente según comentan es el pollo con mole verde o rojo y los clásicos tamales.
Alberto Dzib
@albertodzib666