Pensar que debemos regresar a la normalidad después de que culmine la pandemia por COVID-19 no es lo ideal, pues esta realidad nos ha llevado a un punto de partida donde se debe de crear un escenario diferente al que se tenía planeado.
El covid-19 ha cambiado todos los hábitos, y los laborales no son la excepción. Si bien el Gobierno busca reactivar la economía paulatinamente, las empresas, piezas fundamentales en este resurgir, deben actuar de manera uniforme para implementar los protocolos de limpieza y seguridad necesarios que garanticen la sana distancia de los trabajadores. Esta medida es una sugerencia que responde a las recomendaciones que han hecho entidades de salud como la Organización Mundial de la Salud, en la que resaltan que entres dos personas debe haber un espacio mínimo de dos metros. Las empresas deben empezar a aplicar turnos flexibles, para que no se generen aglomeraciones de personas.
De esta manera, es posible controlar mejor la reincorporación al trabajo y la reactivación económica a través de trabajo seguro y con protocolos de cuidado.
El comercio electrónico y directo deben ser áreas que deben consolidarse por el sector empresarial y que son fundamentales para mantener el distanciamiento social.
De acuerdo a datos del INEGI, tenemos en el país un total de 4 millones 169 mil 677 Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, clasificadas en los sectores de manufacturas, comercio y servicios privados no financieros. Sin duda, hoy la realidad nos ha obligado a permitir que casi un 100% de las operaciones en las empresas se hagan desde casa y que cada espacio de trabajo en el hogar, además de tener las condiciones propicias en términos de salud y bienestar para un buen desempeño, también requiere tecnología, conectividad, acceso a la información y equipos que ayuden en este momento de crisis a cumplir con las obligaciones, sin que los trabajadores sientan la fatiga de las circunstancias.
Quizás muchas compañías vean con preocupación la necesidad de digitalizar sus procesos ya que implica una inversión en tiempos de crisis, pero es una instancia que no se puede evitar. Las Pymes suelen tener una débil adopción de tecnología, por lo que será necesario que se enfoquen en el potencial de las personas y el uso de la tecnología.
A la par, el Gobierno Federal debe apoyar este inicio creando descargas tributarias que se destinen para que pequeños y medianos empresarios puedan enfrentar el inicio de las actividades empresariales.
En este momento, el país nos necesita más unidos que nunca. No podemos permitirnos a seguir tolerando que el discurso político nos divida como nación, no podemos limitarnos a dar lo básico que se requiere, sino que debemos contribuir con un esfuerzo extra. La salud y la gente no pueden esperar.
Dr. Arturo Argente Villarreal