La Secretaría de Salud (SESA) informa que durante el período del 25 de julio de 2022 al 24 de julio de 2023, en el estado de Querétaro se han registrado 66 personas que cumplen con la definición operacional de caso probable de viruela símica. De este grupo, 30 casos han sido confirmados, 33 han sido descartados mediante pruebas de laboratorio y tres están a la espera de resultados.
El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmó la presencia de viruela símica a través de la reacción de la polimerasa en cadena (PCR), utilizando muestras de las lesiones cutáneas. Todos los casos confirmados corresponden a hombres, con edades comprendidas entre 22 y 54 años, y están distribuidos de la siguiente manera: 25 casos en el municipio de Querétaro, tres en Corregidora, uno en San Juan del Río y uno en El Marqués. Hasta la fecha, un total de 30 pacientes han sido dados de alta tras enfrentar esta enfermedad.
Es importante destacar que el sistema estatal de salud lleva a cabo una vigilancia epidemiológica rigurosa a través de las unidades de primer y segundo nivel de atención. La viruela símica, también conocida como viruela del mono, tiene una duración promedio de 21 días y se transmite por contacto directo con las secreciones de personas enfermas, a través de mucosas o lesiones en la piel, así como mediante gotitas respiratorias y objetos contaminados con líquidos corporales.
Para prevenir la propagación de esta enfermedad, se recomienda evitar el contacto físico directo con personas enfermas o con sospecha de padecer la afección. Además, es esencial tener en cuenta que el contacto sexual también puede ser un medio de transmisión, por lo que se debe tener precaución en este aspecto y evitar el contacto cercano entre dos o más personas.
Algunas prácticas pueden aumentar el riesgo de infecciones, incluida la viruela símica, como tener relaciones sexuales con personas desconocidas o participar en actividades como cuartos oscuros o fiestas sexuales, ya que implican un contacto estrecho entre las personas.
Para quienes cuidan de familiares con la enfermedad, se recomienda lavar la ropa, toallas, sábanas y utensilios de la persona enferma con agua tibia y detergente, además de limpiar y desinfectar las superficies contaminadas. Si se presentan síntomas, los pacientes deben evitar el contacto con otras personas y abstenerse de acudir a lugares públicos. La prevención y la pronta atención médica son fundamentales para controlar la propagación de la viruela símica en la comunidad.