Al inicio de esta pandemia, cuando alrededor de 5 mil casos de COVID-19 se reportaban en el país y la cifra de muertes ascendía a prácticamente las 500 personas, se determinó que de alcanzarse un alto número de casos aproximadamente entre el 10 y el 12% de ellos estadísticamente terminaría en el muerte, (recordando que no se tienen ni se tendran numeros exactos de muertes y contagiados solo un estimado), cuestión que sea cumplido.
Según la universidad John’s Hopkins, México es el país con más alta letalidad de todo América y a nivel mundial, es el tercer lugar, sólo por detrás de Reino Unido con 14% y de Italia con 14.5% mientras que en América, el que le sigue a México se coloca con bastante diferencia con un 8.3% siendo Ecuador.
Todo se puede atribuir desde un mal sistema de salud, hasta una población con bastantes comorbilidades y vicios lo cual hace más susceptible a caer ante nuevo coronavirus ya que la enfermedad ataca fuertemente a personas con problemas de salud y vicios.
Cabe señalar que esto, es basándose en la tasa de letalidad con proporción a las personas que fallecen respecto al total de casos confirmados, pero como ha sido dicho una infinidad de epidemiólogos a nivel mundial, depende mucho de la cantidad de pruebas realizadas y de los registros de muertes ya que ningún país le realiza ni siquiera al 10% de su población pruebas de COVID-19, por lo cual esta cifras, sólo son representativas del impacto de la enfermedad sobre pacientes infectados y no es una cantidad muy correcta para hacer cálculos de ese estilo, aunque es lo que tenemos.