Durante la pandemia de los últimos meses, la conciencia sobre la inseguridad mexicana ha disminuido. En marzo, cuando llegó COVID-19, el 73,4% de la población afirmó que su lugar de residencia se sentía inseguro, en comparación con el 67,8% en septiembre.
Las nuevas reglas de confinamiento y convivencia económica, social y laboral han tenido un impacto positivo en la mayoría de las ciudades y pueblos evaluados. Según la encuesta nacional de INEGI sobre seguridad pública urbana en 34 ubicaciones, la conciencia sobre la inseguridad ha disminuido durante la pandemia, mientras que se ha mantenido igual en 50 ubicaciones. En una sola ciudad ha aumentado la conciencia sobre la inseguridad.
A septiembre de 2020, el municipio con mayor sensación de inseguridad es Ecatepec, México Nueve de cada diez residentes (92.8%) se sienten inseguros. Fesnillo, Zacatecas, Coatzacoalcos en Veracruz, Tabasco, México y Villahermosa en Toluca, todos tienen más del 90% de conciencia sobre la inseguridad.
Los lugares públicos continúan causando la percepción de inseguridad en las personas: los cajeros automáticos en la vía pública, el transporte, los bancos y las calles concurridas son los lugares que más preocupan a los mexicanos.
Los testigos de delitos también han disminuido; durante la pandemia, los robos y asaltos de testigos cayeron en 3,7 puntos, los pandilleros bajaron en 2,6 puntos y los tiroteos o bombardeos bajaron en 1,8 puntos.
Aunque los mexicanos se sienten menos inseguros ante la pandemia y presenciaron menos conflictos y delitos durante la pandemia, no han dejado de cuidarse a sí mismos. En todo el país, seis de cada diez mexicanos dijeron que dejaron de llevar objetos de valor por temor a convertirse en víctimas del crimen; 5 de cada 10 personas no salen de noche y no dejan que los niños pequeños salgan solos. Más preocupante aún es que, además de preocuparse por la inseguridad de las medidas de distanciamiento social, ha aumentado el número de personas que no visitan a amigos o familiares: cuatro de cada diez residentes han dejado de hacerlo.
Robo y hurto, los delitos más comunes
Durante este período, los delitos reportados con mayor incidencia entre la población fueron los robos y asaltos en la vía pública: el 8.5% de los hogares dijeron ser víctimas. El segundo y tercer lugar son el hurto total o parcial de vehículos y la extorsión, con un 7,5% y un 6,4% respectivamente.
Enfatizan que, si bien la investigación no recabó datos veraces ni carpetas oficiales de investigación, se puede observar que además de sentimientos de inseguridad, los mexicanos también presenciaron y presenciaron menos actividades delictivas.
Fuerzas armadas, las más confiables por población
La Armada, el Ejército y la Guardia Nacional siguen siendo las fuerzas de seguridad más confiables en México.
La encuesta mostró que, en todo el país, el 85,9% de la población cree que la Armada se desempeñó bien en sus misiones, mientras que el ejército representó el 83,6%. Con las últimas cifras ha mejorado la percepción que tiene la gente de la Guardia Nacional, en el mismo período del año pasado el 67,7% de las personas aprobaron su actuación, este año esta cifra ha aumentado al 73,1%.
En lo que respecta a la policía estatal y la policía preventiva municipal, los niveles de aprobación son 52,1 y 43,7% respectivamente.
La mayoría de los mexicanos cree que el gobierno no ha tomado medidas efectivas para enfrentar la inseguridad. En un análisis nacional, solo el 27% de los residentes aprueba el desempeño de los líderes en asuntos de seguridad pública.
Además, a septiembre de 2020, el 45,6% de la población en contacto con las autoridades o servidores públicos reportó ser víctima de corrupción.