Artesanos mazahuas transforman su herencia en sabores únicos para atraer turismo y reactivar la economía local .
Por: Berenice León
El próximo 18 de mayo, la comunidad de San Isidro Boxipe en Ixtlahuaca celebrará con sabor y tradición la 4ª Feria del Helado, un evento organizado por los propios artesanos mazahuas dedicados a la elaboración artesanal de helados, quienes buscan posicionar a su localidad como un destino turístico con identidad propia.
La feria se realiza en el marco de las festividades patronales de San Isidro Labrador, y combina el fervor religioso con el talento gastronómico local.
“Queremos que la gente nos visite, conozca nuestras raíces, y pruebe lo que hacemos con nuestras manos y con el corazón”, expresaron organizadores del evento.
En esta edición, se podrán degustar sabores tradicionales y exóticos: desde xoconostle, zarzamora silvestre y pétalos de rosa, hasta clásicos como nuez, vainilla y piñón. Todos elaborados con técnicas artesanales, ingredientes naturales y recetas que se han transmitido de generación en generación.
Además del deleite culinario, los visitantes podrán disfrutar de presentaciones culturales, danzas tradicionales, música, artesanías y un ambiente familiar, que refleja el orgullo y la riqueza de la cultura mazahua.
Esta feria cuenta con el respaldo de la Dirección de Turismo y Fomento Artesanal del municipio de Ixtlahuaca, que ha reconocido el esfuerzo de la comunidad por impulsar el turismo religioso con un enfoque gastronómico, cultural y económico.
“Es una forma de activar el consumo local, de que nuestra comunidad sea reconocida por lo que somos y por lo que hacemos con dedicación”, compartieron los organizadores.
La invitación está abierta a todos quienes deseen vivir una experiencia distinta, saborear lo auténtico y acompañar a la comunidad en sus tradiciones.
El 18 de mayo, San Isidro Boxipe abre sus puertas para compartir con orgullo su riqueza gastronómica, cultural y religiosa.
La 4ª Feria del Helado representa una valiosa oportunidad para reconocer el trabajo artesanal de su gente y fortalecer el turismo local con identidad. Una experiencia que promueve el consumo responsable, el respeto a las tradiciones y el encuentro con la herencia viva del pueblo mazahua.