Valle de Tulancingo, Hidalgo.- Responsables y directivos de escuelas particulares en la región advirtieron sobre el funcionamiento de locales e incluso viviendas donde se están ofreciendo clases, señalando que además de no contar con instalaciones adecuadas, son un riesgo sanitario para los menores de edad, por la posibilidad de contagiarse por coronavirus (Covid 19).
En rueda de prensa, María del Pilar Martínez Aragón, presidenta de la Federación de Escuelas Particulares de Tulancingo, dijo que desde hace unos días detectaron en redes sociales el ofrecimiento de clases, en algunos casos ofreciendo alimentación a cambio de cuotas por día, semana o mes.
Fernando Garrido, vicepresidente de la Federación de Escuelas Particulares del Estado de Hidalgo, agregó que la asistencia a estos espacios no garantiza que quienes ofrecen los servicios educativos sean maestros, y en caso de contar con los conocimientos y documentación que lo avale, no pueden extender certificados o constancias, al no contar con Registro de Validez Oficial de Estudios.
Agregó que los espacios educativos formales tienen instalaciones construidas de forma específica para poder ofrecer los servicios educativos, insistiendo que los domicilios donde se están ofreciendo clases no cuentan con estas medidas, tanto para garantizar el cuidado a la integridad física de los asistentes, como su salud.
También se ha conocido de personas que ofrecen dar clases acudiendo directamente a los domicilios de los estudiantes, lo que también es un riesgo latente para la salud, “pues estas personas acuden a varios lugares, donde podrían contagiarse por Covid 19”.
“El problema no es precisamente por falta de plazas laborales, pues en semanas anteriores, cuando estábamos preparando el inicio del actual ciclo escolar, llamamos a varios profesores para hacerse cargo de grupos, y nos dijeron que no estaban interesados”, enfatizó.
Ambos directivos educativos llamaron a los padres de familia a acercarse para buscar conjuntamente soluciones que permitan atender de forma adecuada a sus hijos, y con ello garantizarles adecuados servicios educativos, así como minimizar riesgos a su integridad física y a su salud.
Por Daniel Martínez Martínez