Marisol Córdoba
Después del intento de secuestro de su hermano, el arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinosa descartó, resguardar su seguridad o de su familia y solo se encomienda a Dios.
“Cómo toda familia que sufre este tipo de violencia nos quita la paz de la familia. Mis papás mis hermanos yo mismo, nos sentimos intranquilos. Nos encomendamos a Dios y seguimos adelante”, afirmó.
Así lo indicó en entrevista luego de ofrecer una conferencia de medios para la presentación del VIII Asamblea Diocesana en la que afirmó fue la familia quien detuvo al delincuente y la misma población que lo entregaron a la policía cuando intentaba llevarse una camioneta.
Al respecto acotó que con tal hecho no cambia la postura de resguardar la seguridad de los sacerdotes, ni para su persona y seguirán adelante.
La semana pasada el hermano del arzobispo de Puebla sufrió un intento de secuestro en los límites de Puebla y Morelos, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que se detuvo a uno de los delincuentes al que le iniciaron proceso por el delito de secuestro.