Gisela Vázquez impartió este lunes la conferencia “El Poder del Perdón”, basada en la enseñanza que le dejó vivir en la cárcel y el perder a un hermano, a quien le arrebataron la vida en enero de 2022.
Fue el 11 de octubre de 2017 cuando Gisela Vázquez Alanís ingresó al penal de Uruapan acusada de estar relacionados con el homicidio de Humberto Dávila Echeverría, ex director de seguridad pública de su municipio, Turicato, siendo liberada en mayo de 2018 luego de que autoridades judiciales dieron sobreseimiento a la causa penal en su contra.
Seis años después; se presentó en el Teatro Melchor Ocampo de la ciudad de Morelia para impartir la conferencia “El Poder del Perdón”, basada en la enseñanza que le dejó vivir en el recinto y el perder a un hermano, a quien le arrebataron la vida en enero de 2022.
“Hay que florecer en el lugar donde se está”, es la lección que le ha dejado la vida y que comparte con quienes la rodean, externando que la venganza lleva a más dolor, el que antes de que estalle habrá que transformarlo en agradecimiento, cambiando el por qué de los sucesos al para qué.
Aunque el dolor no se puede remediar, el sufrimiento sí y para ella se deben reconocer cinco heridas de la infancia:
1.- La herida del abandono.
2.- La herida del rechazo, que se da por el juzgar de los demás.
3.- La traición, no solo por los demás, sino incluso hacia nosotros mismos.
4.- La herida de la humillación.
5.- La herida de la injusticia, acciones que hacen los demás aunque nosotros demos de más.
Para Gisela el perdón comienza cuando se reconoce que algo nos duele y todos tenemos que perdonar algo en la vida, algo que sanar, incluso culpas que no nos corresponden “El perdón es un proceso de sanación del alma, del espíritu”, comparte, explicando que perdonar significa también poner límites para quererse a uno mismo, lo que está relacionado a ejecutar acciones diferentes para obtener resultados diferentes en la vida.