La invitación formal del alcalde Nicolás Martínez Romero forma parte de un convenio firmado con municipios de la región norte para fortalecer a los artesanos y dar mayor proyección a la cultura local
Por: Berenice León
El gobierno de Atlacomulco reiteró la invitación formal a los municipios de la región norte para que sus artesanos participen en la Feria Atlacomulco 2025, que se llevará a cabo del 12 al 21 de septiembre . Esta acción forma parte de un convenio intermunicipal orientado a fortalecer a los creadores locales, impulsar la economía regional y revalorar la cultura indígena.
La invitación abarca a las administraciones municipales de San José del Rincón, San Felipe del Progreso, Acambay, Polotitlán, Aculco, Ixtlahuaca, Jocotitlán, Jiquipilco y Temoaya, con el objetivo de que sus artesanos tengan presencia en los principales eventos culturales de la feria, por lo que los ediles ya pueden solicitar la participación de sus artesanos a este evento que coincide con las fiestas patrias.
El gobierno municipal de Atlacomulco ,enfatizó que esta apertura busca dar mayor visibilidad al talento artesanal de los pueblos originarios y fomentar el intercambio cultural entre comunidades con vocación turística y artesanal.
Además de su participación en la feria, los municipios interesados podrán solicitar espacios en otras actividades culturales y exposiciones que organice Atlacomulco a lo largo del año.
Este convenio, inédito en la región norte, representa un esfuerzo de colaboración entre gobiernos municipales que prioriza el fortalecimiento de los artesanos, al tiempo que impulsa el turismo rural y contribuye al rescate del patrimonio cultural.
La participación de los artesanos y la apertura de espacios gratuitos en la feria genera impactos positivos que la ciudadanía puede valorar; por ejemplo el impulso a la economía local ; ya que los espacios permiten que los artesanos vendan directamente sus productos, generando ingresos para sus familias y comunidades.
A esto se suma el reconocimiento al talento local, pues se visibiliza la creatividad, técnica y dedicación de los artesanos, fortaleciendo su prestigio.
Esto también fortalece la identidad cultural, pues los visitantes se conectan con tradiciones y raíces indígenas, promoviendo el orgullo regional, además de ser espacios que sirven para fomentar el consumo responsable y local; ya que se incentiva la compra directa a los creadores, apoyando la producción artesanal auténtica.