Dentro de los operativos para inhibir la distribución, venta y uso de pirotecnia en Tulancingo, fueron decomisados mil 910 luces de bengala de 80 centímetros de largo cada una.

Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- El decomiso se realizó a inicios de esta semana en un domicilio ubicado en la calle Narciso Mendoza esquina Mariano Matamoros.
Se trata de uno de los decomisos más importantes realizados durante la actual temporada de fiestas, con objetivo de prevenir accidentes incluso de consecuencias mayores.
A inicios de diciembre del 2023 se registró el decomiso de artefactos pirotécnicos más importante de los últimos años en Tulancingo, al incautar 820 kilos de dicho material.
Ello fue en un operativo llevado a cabo en un local comercial ubicado en las inmediaciones de la central de abastos, donde a su vez colindaba con una privada habitacional.
En aquel momento fueron decomisados cohetes, cohetones de vara, brujitas, chifladores, cerillitos y bombas, así como algunos artefactos de pirotecnia considerados de peligro, como es el caso de los Hulks o bombas.
Todos los operativos se han llevado a cabo de manera coordinada entre la corporación municipal de Bomberos y Protección Civil con la dirección de Seguridad Pública local.
Además de las direcciones de Mercados y Centros de Abasto, junto con Reglamentos y Espectáculos, y por supuesto, Medio Ambiente.
El artículo 72 del Reglamento de Medio Ambiente para Tulancingo señala que está prohibida la venta, almacenamiento y quema de pirotecnia dentro del municipio.
El reglamento señala sanciones entre 10 y 250 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización, equivalente a montos que van desde mil 37 hasta 25 mil 935 pesos respectivamente, a quien no acate las medidas.
Además, las autoridades han señalado constantemente los riesgos tanto para la integridad personal, como para bienes, viviendas y locales comerciales con el manejo no adecuado de los aparatos pirotécnicos.
En el caso de las personas que manipulan mal la pirotecnia, pueden sufrir desde lesiones de diversa índole, hasta daños permanentes o mutilación de extremidades.
Mientras que en el caso del patrimonio, puede existir destrucción total o parcial derivado de la misma mala manipulación de los artefactos fabricados con pólvora.