Acatlán, Hidalgo.- Prácticamente toda la plantilla laboral del gobierno municipal de Acatlán (97 trabajadores y colaboradores) no han cobrado su sueldo a partir de la última quincena del mes de diciembre del 2020, además que a partir del inicio de esta semana, no se les permitió ingresar al edificio que alberga a la alcaldía.
La situación se remonta a finales del año pasado, luego del inicio de la actual administración municipal, cuando se les informó a los trabajadores y colaboradores municipales que se revisarían sus casos de forma individual, tras lo cual se les pedía “aguantar” un mes.
Marco Antonio Pérez Cervantes, actual contralor municipal, es quien realizó la propuesta, exigiendo los trabajadores en ese momento que les aclararan cómo se les iban a realizar sus pagos durante el tiempo solicitado para revisar sus expedientes laborales.
No recibieron respuesta alguna en ese momento, para posteriormente comprobar que no se les había depositado pago alguno por sus salarios, el pasado 31 de diciembre, prevaleciendo dicha situación hasta el momento.
Esperanza Rosales, representante de los trabajadores afectados, dijo que el pasado lunes 4 de enero acudió con parte de sus compañeros a la presidencia municipal para dar seguimiento a la revisión de los expedientes laborales, así como para exigir una explicación por la falta de pago de sus salarios.
Un policía ubicado a la entrada del edificio público les negó el acceso, pese a que personas que iban a realizar algún trámite o solicitar algún servicio sí estaban ingresando.
Recordó que desde el inicio de la situación, la alcaldesa Elizabeth Vargas Rodríguez no ha atendido el tema, pues sólo han tenido un encuentro con ella, así como tampoco el cuerpo edilicio ha buscado una solución.
Anunció que en lo sucesivo, el gobierno municipal deberá revisar en individual la situación de los colaboradores actualmente en pausa laboral, pues las mesas de trabajo que se habían realizado en días anteriores no están sirviendo en nada.
Señaló que el 95 por ciento de los colaboradores tienen entre cuatro y 18 años de antigüedad laboral, además son cabeza de familia, por lo que la actual situación los tiene en problemas para mantener sus necesidades en general.
Por Daniel Martínez Martínez