El reinicio de obras en el tramo de Ixtlahuaca reactivó filas kilométricas, accidentes y saturación en vías alternas hacia Toluca
Berenice León
La reactivación de la segunda etapa de rehabilitación sobre la carretera Atlacomulco–Toluca volvió a complicar la movilidad en una de las vías más transitadas del norte del Estado de México, donde automovilistas y transportistas enfrentan nuevamente largas filas, circulación lenta y accidentes, principalmente en dirección a la capital mexiquense.
El tramo más afectado se concentra entre los kilómetros 27 y 33, a la altura de Ixtlahuaca, donde continúan las labores de repavimentación tras permanecer detenidas durante 15 días por el paro de transportistas de carga.
La reducción de carriles, el tránsito constante de unidades pesadas y una serie de accidentes registrados durante los últimos días han provocado largas filas desde temprana hora, principalmente para quienes se dirigen hacia Palmillas y Toluca.
Ante el avance lento sobre la autopista, cientos de conductores comenzaron a desviar sus recorridos hacia la carretera libre y otros accesos por Jiquipilco, Jilotepec ; sin embargo estas rutas también se están saturando conforme aumentó el flujo vehicular.
Usuarios señalaron además que las condiciones de la vía libre dificultan aún más los traslados, debido al deterioro del pavimento y al congestionamiento que se genera en distintos puntos.Las lluvias recientes también han complicado la circulación en ambas carreteras, donde se han reportado percances, sobre todo relacionados con transporte de carga pesada, además de problemas de visibilidad y pavimento mojado.
La reanudación de las obras ocurrió luego de que transportistas levantaran el paro que mantenían desde semanas atrás para exigir participación en las labores vinculadas con el proyecto carretero.